miércoles, 21 de junio de 2017

Temas para predicar: Valora tu familia
Introducción: El texto bíblico en Éxodo dieciocho nos enseña la visita de Jetro a Moisés. El líder hebreo había enviado a sus hijos, Gersón y Eliezer, y a su esposa Séfora a la vivienda de Jetro quien era su suegro. Moisés caminaba de una manera sobrenatural con Dios…

Sermón: Valora tu familia


Durante ese tiempo transcurrido Dios había realizado muchas cosas poderosas, como por ejemplo las plagas en Egipto, Israel había pasado por el mar rojo, recibieron agua y maná en el árido desierto, alcanzaron una gran victoria sobre Amalec y su gran ejército.

Sin embargo la familia de Moisés, Séfora y sus dos hijos no habían estado con él allí. Es muy interesante ver que la Biblia nos dice que fue su suegro Jetro quien decidió venir a Moisés y traerle su familia. Hay sin duda muchas cosas que aprender aquí:  

Nos dice Éxodo 18:5-6 Y vino Jetro, suegro de Moisés, con los hijos y la mujer de Moisés al desierto, donde éste estaba acampado junto al monte de Dios. Y mandó decir a Moisés: Yo, tu suegro Jetro, vengo a ti con tu mujer y sus dos hijos con ella”.

El texto nos enseña que Moisés estaba “en el desierto”, espacio difícil, lugar de soledad y dificultad, y Jetro concluyó que Séfora y los niños deberían estar con el esposo y padre (aquí podemos ver en Jetro una representación de sabiduría y prudencia, él ayudó a Moisés a identificar y corregir errores que como líder estaba ejecutando). Es muy importante tener en cuenta que la unidad de la familia es una columna que superará los tiempos más difíciles.
Nos dice el texto bíblico en su contexto que “Moisés estaba acampado junto al monte de Dios”, el término “acampado” se traduce de la palabra hebrea Kjaná, que además significa: habitar, atrincherar, detener; significado que nos muestra que Moisés había decidido tomar ese lugar por habitación suya.
Y como es lógico con todas las señales, maravillas y manifestaciones gloriosas del Señor Moisés estaba sumido en la presencia y poder de Dios, y aparentemente él había olvidado la atención de su familia, la cual estaba con su suegro, y éste decide traerlos a él, y ahora la familia estaba completa y reunida.

La Biblia nos enseña que la voluntad del Señor es que caminemos con la familia, Dios quiere que ellos también vean su gloria y poder manifestados, a veces la comunión con Dios y el servicio para él son tan maravillosos e intensos que podemos olvidar el tiempo de calidad para la esposa y los hijos. Dios no quiere que descuidemos la familia.  
Es interesante considerar que los hijos de Samuel el profeta de Israel, también los hijos de Moisés, y entre otros según la Biblia, no aparecen después de sus padres ejerciendo un papel significativo en las Sagradas Escrituras. En varias ocasiones sucede esto, por lo cual es muy importante depender de Dios respecto a la sabiduría para dirigir nuestra casa.  
Conclusión: El Señor es quien debe ocupar el primer lugar en el corazón del cristiano, el mismo lo dijo así: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas”. Y precisamente el “prójimo” más cercano que tenemos es nuestro propio cónyuge, son nuestros propios hijos. Veamos pues la familia como un maravilloso tesoro, que debemos proteger y cuidar con la sabiduría y amor que vienen de Dios.

Te invitamos a leer el sermón: "CÓMO ACTÚAN LOS ESPÍRITUS MALIGNOS EN LAS PERSONAS".   

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.

Sermón: Valora tu familia   – Temas para predicar -   

lunes, 19 de junio de 2017

Temas para predicar: Dios derrota a nuestros enemigos
Introducción: (Temas para predicar). El pueblo hebreo viviría algo nuevo ya que hasta ese tiempo el Señor mismo es quien ha batallado por ellos dándoles la victoria sobre sus enemigos, de manera que no han tenido que usar armas ni pelear físicamente, pero ahora deberían batallar directamente esto no significa que Dios los dejaría solos, sino que era parte del entrenamiento…

viernes, 16 de junio de 2017

Sermones para predicar: La provisión de Dios en tiempos difíciles
Introducción: La provisión y el cuidado del Señor por su pueblo mientras éste caminó por el desierto son sin duda poderosos testimonios del poder y bondad de Dios que están siempre a favor de sus hijos…

Sermón: La provisión de Dios en tiempos difíciles


Nos dice la Biblia en Éxodo 16:4-5 “Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: "Yo haré llover pan del cielo para ustedes. El pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de cada día, para ponerlos a prueba si andan o no en Mi ley. Y en el sexto día, cuando preparen lo que traigan, la porción será el doble de lo que recogen diariamente”.  

Es triste ver que el contexto en el que nace éste poderoso milagro no es una respuesta del Señor al clamor ni a la oración, tampoco se debe a la adoración del pueblo de Israel, más bien nos dice la Biblia que “Israel murmuró”. 
A pesar de que el Señor mismo iba delante de ellos, era quien los defendía y señales poderosas había hecho a su favor, pero los hebreos no estaban agradecidos, tampoco confiaban en él, ellos lo que hacen es expresar su inconformidad mediante la queja y la murmuración por lo que es la voluntad del Señor. (Debemos evitar la murmuración ya que el Señor sabe lo que hace).
El Señor esperaba que su pueblo confiara en su poder y en sus promesas, era él quien los había sacado de la esclavitud egipcia con poderosos milagros, y ahora los lleva a la tierra que fluye leche y miel. Esto nos recuerda que también nosotros debemos confiar en el Señor, él sabe a dónde nos quiere llevar (él lo sabe todo).

El Señor habla a Moisés quien estaba dirigiendo la peregrinación, pero lo hace además porque él tenía un corazón sensible (debemos tener presente que el sol endurece el barro, pero ablanda o deshace el hielo. Ante ese difícil camino muchos corazones se habían endurecido, pero Moisés mantuvo un corazón manso, humilde y sensible a la voz del Señor).

La Biblia nos dice que el Señor le dijo a Moisés: “hare llover pan del cielo”, y eso nunca antes había sucedido, y por supuesto que hacer llover en el desierto ya era una cosa muy difícil, mucho más difícil era hacer llover pan, esto era algo único y naturalmente imposible, pero vemos que Moisés confió totalmente en las palabras de Dios.

Es muy importante tener presente que el pan en aquellos tiempos eran alargados, otros quizá redondos, de diversos tamaños, su color era café oscuro y claro (según el trigo y sus componentes), y Moisés pudo imaginárselos así, pero nos dice la Escritura que el maná era como semilla de culantro (cilantro), blanco, y su sabor como hojuelas con miel” (Éxodo 16:31). Entonces aunque el Señor siempre hace lo que dice, no significa esto que siempre lo hará como nos lo imaginamos o pensamos.

Ellos estaban ubicados en el desierto de Sin, y este nombre significa arbusto. Entonces el panorama estaba compuesto por arena y arbustos, paisaje difícil, y precisamente en estos tiempos es cuando debemos utilizar y avanzar con los ojos de la fe, es decir mirar por encima de las adversidades, confiar en lo que el Señor ha prometido, ya que adelante estaba la tierra de la abundancia y bendición, pasar por el desierto era temporal.
El Señor da instrucciones respecto al modo de recoger el maná: “recogerá diariamente la porción de un día” y en esto dice la Biblia serían probados. El Señor nos prueba y él espera que observemos su palabra, esta es la prueba de la obediencia. Para el Señor obedecer es más valioso que muchos sacrificios.
Ésta provisión (el maná) era sólo por un tiempo, fue la provisión divina en el desierto para los israelitas. Pero en el Nuevo Testamento el Señor Jesús dijo: “Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre” (Juan 6:49, 51). Entonces Jesucristo es la provisión para la eternidad y para nuestro presente, él es nuestra vida y fortaleza, por eso dice que quien “come de este pan vivirá para siempre” (Juan 6:58). Gracias Señor Jesús.

(Nota: En un par de semanas lanzaremos un nuevo sitio cristiano, esperamos tu apoyo dejándonos tus comentarios y suscribiéndote allí para recibir nuestros nuevos sermones y devocionales. Éste sitio se llamará: PREDICAS CRISTIANAS ESCRITAS. Es nuestro anhelo que sea de bendición para tu vida y edificación para otros a través de ti. Actualmente preparamos el material, es decir los sermones, estudios y devocionales que serán publicados en éste nuevo sitio. Gracias por tu apoyo y oración).   
Conclusión: Dios es nuestro proveedor, y la más poderosa provisión fue enviar a su Hijo Jesucristo, él es el pan vivo que descendió del cielo, él dio su vida por nuestros pecados. Gracias Señor Jesús por tu obra, enséñanos a alimentarnos de ti cada día.

Te invitamos a leer el sermón: "QUÉ DEBO SABER PARA LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL". 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.

Sermón: La provisión de Dios en tiempos difíciles.   – Temas para predicar -  

miércoles, 14 de junio de 2017

Sermón para predicar: Hacer la voluntad de Dios es lo mejor
Introducción: (Hacer la voluntad de Dios es lo mejor) Por lo general las oraciones del creyente son peticiones. Tenemos que reconocer que rara vez preguntamos a Dios cuál es su anhelo o deseo, esto se debe a que somos egoístas, pensamos en nuestro beneficio o satisfacción propia, procuramos que sean suplidas nuestras necesidades por encima de las demás cosas.

Si en verdad deseamos glorificar a Dios tenemos que pensar en el deseo del Señor, como quiere él que actuemos. Debemos tener presente que somos templo o casa del Espíritu Santo, no somos nuestros dueños, debemos seguir a Dios y hacer las cosas a su manera. Cuando decidimos seguir Sus instrucciones las tinieblas no pueden detener los planes de Dios…   

Sermón: HACER LA VOLUNTAD DE DIOS ES LO MEJOR.


Nos enseña la Escritura en Éxodo 25:1, 8-9 “Dios le dijo a Moisés: Además, quiero que me construyan un santuario para que yo viva entre ustedes. El santuario y todos sus muebles tienen que hacerlos exactamente iguales a los que te voy a mostrar”

A la luz del pasaje bíblico anterior debemos observar que es Dios mismo quien diseña y el hombre debe acatar sus instrucciones y diseño. Es maravilloso ver que el Señor sigue hablando a los seres humanos.
Podemos ver que desde el Antiguo Testamento Dios ha usado diferentes medios y canales para hablar a sus hijos, por ejemplo usa su propia voz, sus siervos los profetas, también nos habla a través de su maravillosa creación, y vemos que en el Nuevo Testamento Dios habla a través del testimonio de su Santo Espíritu confirmando la verdad y poder de su palabra (Biblia).
Ante esta realidad una de las capacidades que debe desarrollar y ejercitar el cristiano es el oír, percibir e identificar en su espíritu renacido la voz, guianza y testimonio del Espíritu Santo de Dios. Debemos además tener en cuenta que el Señor Jesús también dijo que una de las características de los hijos de Dios es que éstos oyen Su voz y le siguen.

Por eso cuando oramos no solo debemos hablar a Dios, es muy importante escuchar su voz, captar lo que él nos quiere decir. Así como se aprende un idioma en la tierra debemos aprender a escuchar y conocer la voz divina, cosa que requiere tiempo y dedicación.  

El texto de hoy nos habla del santuario en el desierto o tabernáculo, que era básicamente una cabaña grande y en ese lugar moraba la presencia de Dios. El término “Tabernáculo” se traduce de la palabra hebrea “Mishkán” que además significa: casa, cabaña, templo, tienda de encuentro. La Biblia nos dice que actualmente somos tempo del Espíritu Santo, es decir cada cristiano es casa de Dios, y en nuestro espíritu o ser interior tenemos la comunión o encuentro con el Señor.
Ésta tienda o casa contiene diversas revelaciones y enseñanzas de la persona y obra de nuestro Señor Jesucristo, así como su construcción, los materiales usados, el sacerdocio que allí se ejercía, los sacrificios y las ofrendas, la forma del mismo y su ubicación, etc, todo ello señala a Jesucristo y su obra salvadora. Es por esta razón que el Señor les dijo a escribas y fariseos: “Escudriñad las Escrituras pues ellas dan testimonio de mi”. Jesús se revela en cada escrito de la Biblia.
Vemos pues que es Moisés el encargado de dirigir aquella construcción, pero el arquitecto es Dios mismo. Este detalle nos enseña que nuestro éxito está en el oír a Dios y seguir sus instrucciones y diseño.
Ésta labor demandó de Moisés toda su obediencia, sin duda un gran esfuerzo, además de perseverancia ante los diversos obstáculos, entre otros. Al terminar había un hermoso tabernáculo para Dios (hacer la voluntad de Dios es lo mejor). Por eso podemos concluir que cuando obedecemos a Dios, él se hace grande en medio de sus hijos, Sus planes se hacen realidad en nuestra tierra. Es entonces cuando dejan de ser sueños para transformarse en hechos patentes y reales.
Conclusión: Debemos considerar decirle a Dios que es lo que él quiere que hagamos. Ante el Señor es más importante oír que hablar, es más relevante obedecer que traerle muchos sacrificios. Entonces no se trata de satisfacer nuestros deseos, sino de hacer la voluntad de Dios, Su voluntad es lo más importante, esa es la razón de nuestra vida. 

Te invitamos a leer el sermón: "EN JESÚS HAY RESTAURACIÓN, SANIDAD Y SALVACIÓN" 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.

Sermón: Hacer la voluntad de Dios es lo mejor.     – Temas y sermones para predicar -  

domingo, 11 de junio de 2017

Sermones para predicar: Dios es bueno
Introducción: (Dios es bueno). La fe verdadera es la certeza total en las promesas y palabras del Señor. La fe vive un desarrollo en el que crece y se fortalece, ella nace, crece y se nutre, está basada en la poderosa Palabra de Dios. Cuando confías en el Señor puedes entregar todo tu corazón a él, puedes esperar con seguridad en Sus promesas, él nunca te fallará, Dios es bueno, él es fiel…  

Dios es bueno

Nos dice la Escritura en Hebreos 11:18-19 “Fue a él a quien se le dijo: "EN ISAAC TE SERA LLAMADA DESCENDENCIA." El consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir”.

El camino del patriarca Abraham fue un sendero de fe, por supuesto él estaba apoyado en las palabras que Dios le había dado. Abraham decidió confiar en las promesas divinas, por ejemplo el Señor le dijo: “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”.
Y cuando Abraham escuchó que Dios le dijo: “en Isaac se prolongará tu descendencia”, creyó y aquella fe le dio la fuerza y aliento ante la difícil prueba que tuvo que vivir.
Muchas veces las emociones y la razón (esto es el alma) se rebelan contra la fe en el poder de Dios. Precisamente es aquí donde cada uno debemos rendir todo nuestro corazón a la palabra del Señor. Como el universo fue constituido por la Palabra de Dios, también nosotros dice la Biblia nacemos y crecemos por esa palabra, nosotros nos alimentamos y nos fortalecemos mediante la palabra del Señor.  
Surge entonces la pregunta ¿Qué es la fe? Básicamente es la confianza que depositamos en el Señor y sus palabras. La Escritura nos dice que Abraham es llamado amigo de Dios: “Abraham creyó… y fue llamado amigo de Dios”. Vemos pues que el patriarca conocía a su amigo (es decir a Dios), y por eso él confió totalmente en él. Aunque Abraham no comprendía lo que estaba sucediendo, él confió en Dios, la fe sacrificó la razón o lógica, y pudo él ver la gloria del Señor.
Es maravilloso ver que su hijo Isaac confió en su padre Abraham, como un día Jesús confió en el suyo. La Biblia nos dice que el Padre celestial le prometió a su Hijo Jesús: “no dejaré tu alma en el Hades y tu cuerpo no verá corrupción”, y el Padre cumplió su promesa, pues contra toda posibilidad la Biblia nos dice que al tercer día el Padre lo levantó de los muertos. Podemos confiar totalmente en Dios, él nunca te va a fallar. Dios es bueno.  
El pasaje bíblico de hoy nos enseña de Abraham: “pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir”. Estas palabras destacan lo que Abraham pensaba dentro de sí: “pensando que Dios es poderoso”, seguramente en su mente pensaba otras cosas pero éste pensamiento prevalecía sobre los demás argumentos.
En diversos momentos el corazón puede desanimarse, pero el Señor es todopoderoso para activar el corazón, la esperanza, la fe, Dios puede restaurar lo que ha sido dañado. Persevera y no dejes de avanzar en Cristo, cree, porque él viene con recompensa para aquel que persevera. Dios es bueno.  
Entra a la presencia del Señor, adora a Dios, estudia y medita en su palabra, y verás cómo tu espíritu se fortalece y crece. La fe en Dios nos alienta y empuja a obedecer, nos ayuda a superar la dificultad, nos fortalece y es cuando la vida se transforma en un instrumento en las manos de Dios.
Conclusión: Dios desea actuar a tu favor, es más él ya lo ha estado haciendo, aunque por momentos nos cuesta trabajo creerlo y entenderlo, pero él tiene el gobierno sobre todas las cosas. Entra en Su presencia y fortalece tu fe ante la crisis, veras la mano del Señor actuar en tu vida. 

Te invitamos a leer el sermón: "LA CAÍDA DE SATANÁS Y SUS ÁNGELES"

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.


Sermón: Dios es bueno.     – Temas para predicar -    

viernes, 9 de junio de 2017

Tema para predicar: Las pruebas nos hacen fuertes
Introducción: (Las pruebas nos hacen fuertes). El plan de Dios es que cada uno de sus hijos crezca hasta llegar a la estatura de la plenitud de su Hijo Jesucristo. Es necesario entonces crecer de manera integral, y la fe en el Señor debe hacerse fuerte y consistente. Precisamente las dificultades o pruebas son herramientas divinas que nos fortalecen y ayudan a madurar, por eso dice la Biblia: “Tened sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas”, el Señor permite las pruebas y obstáculos y en esos tiempos nos fortalece y nos ayuda para superar dichas adversidades. Ten presente siempre que las pruebas te llevan a nuevos niveles…

Sermón: Las pruebas nos hacen fuertes.  


Nos dice la Biblia en Hebreos 11:17 “Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo”.

Cuando estamos frente a una prueba o crisis la fe que logra vencer es la que confía en  Dios por encima de la razón. A la luz de la Escritura debemos ver las pruebas o dificultades como circunstancias donde el cristiano debe crecer o madurar. El texto bíblico de hoy nos dice que el patriarca Abraham se sostuvo y obedeció a Dios por la fe, por eso leemos “por la fe Abraham…”.
Debemos tener presente aquí lo que la Biblia nos dice en Santiago 1:2-4 “Tengan por sumo gozo, hermanos míos, cuando se hallen en diversas pruebas (tentaciones), sabiendo que la prueba de su fe produce paciencia (perseverancia), y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que sean perfectos y completos, sin que nada les falte”.

Entonces al observar con detenimiento éste texto podemos ver que las pruebas generan diversos elementos esenciales en la vida y carácter del cristiano.

La Escritura nos enseña que las pruebas producen crecimiento espiritual, madurez, fortalecen nuestro espíritu, y por supuesto la fe se hace sólida y firme. El pasaje inicial nos enseña que Abraham: “cuando fue probado, ofreció a su hijo”, nos indica un tiempo específico (por eso dice “cuando”), él tenía que desprenderse de lo más amado y de lo que Dios mismo le había dado (su hijo Isaac).
Las crisis o pruebas llegan a nuestra vida en un tiempo determinado y son de diversa naturaleza, intensidad y tamaño, algunas veces tienen relación con la familia, otras veces es una prueba financiera, emocional, entre otras.
El patriarca Abraham ofreció a su hijo Isaac, el término “ofreció” es traducido de la palabra griega “prosféro”, que además traduce: llevar hacía, traer ante la presencia de, rendir. Y vemos que fue precisamente esto lo que hizo Abraham, es decir él rindió lo que amaba, lo llevó ante la presencia del Señor. Es muy importante ver que Isaac traduce risa, y podemos verlo también como aquel gozo que se produjo en sus padres Abraham y Sara, pero en aquel tiempo debían rendirlo ante el trono del Señor.
Dios es fiel, él no miente. Ante esa verdad es posible depositar el corazón completamente en él, el Señor cumple lo que ha prometido. El pasaje bíblico de hoy nos enseña de “las promesas” que Dios le dio a Abraham, pero inicialmente pareciera que esto era contradicción, pues lo que el Señor le había dado ahora se lo quita de sus manos.
Es importante aquí tener presente la naturaleza misma de Dios, él es bueno, el Señor es amor, Dios es perfecto y por eso en él no hay engaño, él nunca miente, nunca se tarda con la respuesta, todo lo que hace y planea nace en su amor. Y por todo eso el patriarca Abraham ofreció a su hijo Isaac, su único, porque aunque no comprendía lo que pasaba, él seguía confiando en el cuidado y amor del Señor.
Finalmente Dios hace un gran milagro de provisión, pues el Señor no permite que Abraham sacarifique a su hijo y más bien le da un carnero para que haga su sacrificio de alabanza al Señor. Allí Dios confirma sus promesas de bendición en gran medida sobre el patriarca y sobre toda su descendencia, pues él cumple sus promesas.  
Conclusión: El Señor ha dicho que él no permitirá que sus hijos sean tentados más allá de sus fuerzas, por lo tanto tengamos en cuenta que Dios mismo es nuestra provisión y fortaleza. No te angusties, sólo fortalécete en él. Dios no te desamparará. 

Te invitamos a leer el sermón: "JESÚS SIGUE HACIENDO MILAGROS"

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.


Sermón: Las pruebas nos hacen fuertes.     – Temas para predicar -    

miércoles, 7 de junio de 2017

Tema para predicar: Alégrate en el Señor Dios
Introducción: La Escritura enseña que el gozo del Señor fortalece al cristiano ante las dificultades. Además nos dice que “el reino de Dios no consiste en comida y bebida, sino en justicia, paz y gozo en el Espíritu de Dios”. Podemos también considerar que en el cielo no hay personas afligidas, ni deprimidas, tampoco tristes ni enojadas con Dios. Todos ellos están en la presencia del Señor y por eso hay un continuo gozo.

Sermón: Alégrate en el Señor Dios  


Nos dice Filipenses 4:4 “Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense!”.  

El Señor Jesús actualmente está sentado a la diestra del Padre celestial, él volverá nuevamente por su iglesia (y claro también vive en nosotros, pues él es omnipresente). Y la Biblia nos enseña que además en nosotros mora el Espíritu Santo. Lamentablemente en muchas ocasiones contristamos (esto es entristecer) al Espíritu con nuestra desobediencia. Dios habita en cada uno de nosotros, y esto es un motivo de gran alegría.  

El apóstol Pablo estaba encarcelado cuando escribe esta epístola. Pablo se dirige a una iglesia constituida, en libertad, muy bendecida, y desde su condición de cautiverio él anima a los creyentes de la ciudad de Filipos. ¿Cuál era su secreto para estar fortalecido ante la adversidad? Era un hombre de comunión con Dios, y ante la dificultad o en medio de la bendición el apóstol adoraba a Dios.  

Pablo utiliza la palabra regocijarse, término que es más fuerte que tener gozo. Regocijarse es básicamente tener dos veces o dos medidas de gozo, es doble gozo, es más fuerte e intenso. Cuando estás convencido de que el Señor es tu escudo y que por encima de todo está Su poderosa mano, entonces es posible confiar en que la voluntad de Dios se hará y todo saldrá bien.
Es también muy interesante tener en cuenta que al obedecer al Señor el corazón del cristiano se regocija, y experimenta una alegría especial, es espiritual, es la satisfacción que el Espíritu Santo comunica a tu corazón. Ese regocijo sobrenatural nos fortalece y anima, pues el gozo de Dios es la fortaleza del cristiano.
Vemos pues que regocijarse en el Señor nos impulsa para avanzar y caminar por sendas de victoria en Cristo donde el diablo no te pude tocar. Los planes de Dios contigo fluirán pues caminas con Su fuerza y poder.
Conclusión: Sin duda Dios ha diseñado lo mejor para cada uno de nosotros, no permitamos entonces que los obstáculos arrebaten el gozo del Señor, por el contrario fortalécete en Su presencia, y persevera siguiendo Su dirección, avanzando con su fuerza.

Te invitamos a leer el sermón: "DIOS ES MISERICORDIOSO Y SANTO"

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.



Sermón: Alégrate en el Señor Dios.     – Temas para predicar -   

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